Mostrando entradas con la etiqueta Poesías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesías. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de abril de 2008

Quiero pintar Javier Baptista, S.J.

Quiero pintar los paisaje más bellos este día,
pintar, por ejemplo, los soberbios cerros,
erguidos en el cielo claro con s nieve antigua.
No pondré en el lienzo ningún rascacielo,
y pondré, en cambio, pacaes y ceibos.

Pintaré las casas con sus techos de teja,
con balcones con macetas y paredes limpias.
Ya siento la fragancia de naranjos y jazmines.
En el pato empedrado se asolea u gato,
y me saluda el loro con su voz de payaso.

Ya veo un puente sobre el río bullicioso,
y un molino de agua que canta persistente.
Veo en el valle los maizales amarillos,
y al saborear las pintadas melcochas,
oigo voces y risas de los cosechadores.

Veo a un colo con sombrero de oveja,
con coraza a rayas, con abarcas nuevas.
No pintaré camiones ni motocicletas.
Quiero pintar trenescon muchos vagones.
Quiero pintar llamas, caballos y vacas.

Al pintar mis sieños me vienen recuerdos.
Los años pasados quieren regresar.
Mi mente me dice que viva el presente.
No es nada aburrido el tiempo de hoy.
Los nuevos inventos nos han encantado.

Podemos hablar con amigos y hermanos.
Oyenso sus voves nos vemos las caras.
Las cartas no van ni en avión ni en barco.
En muy pocos segundos llegan a destino.

Jesuita Javier Baptista, S.J.

La Santa Escritura fue tu compañía.
Viajaste en tu mente a la Galilea.
Estuviste en Grecia y también en Roma,
y seguiste el rastro de los Santos Padres.

Montado a caballo, subiste y bajaste
montañas andinas como sacerdote.
Voajaste en canoa por el Amazonas.
Llegó tu palabra a niños y pobres.

En las reducciones de nuestros países,
en misión lejana aprendiste idiomas.
A los despreciados tendiste la mano.
Pintor y músico, hablaste de Dios.

Seguidor y amigo del Maestro Divino,
oíste que te dijo: "Tú nunca estés quieto"
Leyendo libros o escribiendo libros,
aunque sedentario, fuiste misionero.

En muchos pílpitos resonó tu vos.
Seguidor de Ignacio, tú diste ejercicios.
Colegios y escuelas fueron tu familia.
Fuiste amigo y padre, siempre profesor.

En la universidad cultivaste mentes.
En un libro grande de Nuestro Señor,
los nombres y caras de tus estudiantes,
están ya inscritos juntamente al tuyo.

En todas tus clases, sentado o de pie,
visitaste siempre tierras muy lejanas,
en tiempo y espacio, pensando en cristiano.
Enseñando a otros fuiste misionero.

Contemplando el cielo, estudiaste estrellas.
Libreta en la mano y abriendo los ojos.
viste cómo viven abejas y hormigas,
y así alabaste a nuestro Creador.

Oye, viejo. Javier Baptista, S.J.

Oye, viejo, ten conciencia,
que un poco cada día,
si vas perdiendo tu ciencia,
tienes más sabiduría,
y vas teniendo paciencia,
y aunque es mayor tu manía,
tienes mucha más prudencia

sábado, 15 de diciembre de 2007

NACE EL SOL.

NACE EL SOL. Javier Baptista, S.J.
Nace el sol
sobre los que en la muerte yacen.

Viniste, Señor,
para que los que no ven vean.

Al ciego de nacimiento
le diste la vista.

Acércate a nosotros,
Jesús, luz del mundo.

Entonando cánticos
esperamos tu retorno.

El Cordero Pascual
vino a salvar a su pueblo.

Comprándolas con tu sangre,
puesto en cruz,

Tú viniste en busca
de las ovejas perdidas.

Llévanos, Señor Jesús
a la fuente de agua viva.

Carpe diem.

CARPE DIEM Javier Baptista, S.J.
Carpe diem=Aprieta el día.
Sácale el jugo al día.
Inicia el nuevo día
con ilusión y alegría.
N pienses en el pasado.
El pasado ya pasó
y el futuro no llegó.
Piensa únicamente
en el día de hoy
y en el día de mañana,
ni en lo que vendrá
dentro de un año.
Nunca los esperes
con temor y aprensión.
Toma siempre tres pastillas
de paciencia y buen humor.

TE CANTA EL ALMA CRISTIANA. Javier Baptista, S.J.
Ta canta el alma cristiana,
día de Cristo triunfante,
al comenzar la mañana
esplendorosa y radiante.

Si Cristo ha resucitado,
con él resucitaremos,
pues caminando a su lado
a la muerte venceremos.

El Señor ha resucitado.
Nos ha dado nueva vida.
Ya ha avencido al pecado
con la sangre de su herida.

NO HUYAMOS DEL ESPÍRITU. Javier Baptista, S.J.
No huyamos del espíritu
que ilumina nuestras mentes.
Estando en la noche oscura
nos llegó la luz brillante.

Sigamos nuestro camino
con Jesús resucitado.
Tendremos la vida eterna
si no le damos la espalda.

Nos conduce de la mano
a la alegría sin fin.
Llegaremos a la meta
si su luz nos acompaña.

domingo, 21 de octubre de 2007

Yo nunca estoy solo

YO NUNCA ESTOY SOLO
Javier Baptista, S.J.

Ruido callado, silencio sonoro.
Voz que no habla se me hace presente.
Aunque a mi lado no haya mucha gente,
oigo los cantos de invisible coro.

Nunca estoy solo si te busco dentro.
Tú estás conmigo de noche y de día.
Estando fuera también yo te encuentro.
Caras con nombre, que son compañía.

Nunca estoy solo si yo estoy contigo.
No siempre siento que estás a mi lado.
Sé, sin embargo, que tú eres mi amigo.

Tú me buscaste siendo yo un niño.
En mi camino me has acompañado,
siempre paciente, con mucho cariño.

La antigua alegría pasará al futuro

LA ANTIGUA ALEGRÍA PASARA AL FUTURO
Javier Baptista, S.J.

No es necesario ver las viejas fotos
para recordar los años pasados,
horas felices, los hechos remotos,
que ya están lejos pero no olvidados.

Muerto un amigo, otros más lo siguen.
Todos pensamos: "Estoy con mochila,
listo para el viaje". No nos persiguen,
pero sabemos que estamos en fila.

No tengo miedo, porque estoy seguro
que el bien pasado será mi presente.
Mi alegría de hoy pasará al futuro,
y lo no bueno se irá de la mente.

El viejo amigo, dado ya por muerto,
estará vivo más sano que antes.
Mis parientes ya están en el puerto.
Veo sus rostros, felices, radiantes.

Terminó ya el viaje. Entra, caminante.
Se fueron la duda y la incertidumbre.
Verás solamente una luz brillante,
allá en la montaña, en aquella cumbre.

Ya se fueron los años de la infancia

YA SE FUERON LOS AÑOS DE LA INFANCIA
Javier Baptista, S.J.
Ya se fueron los años de la infancia,
pero siempre podremos añorar
nuestros juegos y risas ifantiles
que nunca volverán.

Otra vez volveremos al colegio
los estudiantes y amigos de ayer,
leyendo los apuntes y libros
que nos dio el profesor.

Pensaremos en la querida hacienda
para de nuevo correr y saltar,
y bañarnos en las aguas tranquilas
del río del lugar.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Alegran la vista

ALEGRAN LA VISTA
Javier Baptista, S.J.

Alegran la vista las flores que vuelan,
las mariposas.

De la enredadera sale un picaflor
vestido de flor.

Sonriente la rosa, alaba en silencio
a Nuestros Señor.

Con voz melodiosa canta el canario
su canto de amor.

Las nubes, inquietas, cambian de forma,
cambian de color.

En las calaminas la lluvia repica
tañer de campanas.

La tierra suplica que el agua dé saltos
hasta sus entrañas.

Cantan los ríos cantos antiguos y nuevos
para los niños.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Dicen los animales

DICEN LOS ANIMALES
Javier Baptista, S.J.
¡Waw!, dice el perrito.
¡Miaw! el gatito.
El pollito: ¡Pío!.
¡Oj, oj! el chanchito.
¿Y el hombre qué dice?
¡Waw!, como el perrito.

jueves, 20 de septiembre de 2007

En el lago oyeron tu llamado

EN EL LAGO OYERON TU LLAMADO
Javier Baptista, S.J.
En el lago oyeron tu llamado
los pescadores,
invitados a seguirte
por los caminos de Galilea.

Tú nos llamas a nosotros
para ser tus compañeros,
invitados a seguirte
por los caminos del mundo.

Ven y sígueme, le dijiste a Mateo.
De inmediato, sin mirar atrás,
él se dispuso a seguirte
por los caminos de Galilea.

Cuando yo era áun un niño,
tú me llamaste a mí un día,
y me invitaste a seguirte
por los caminos del mundo.

Dijiste a tus discípulos
que vayan primero
a anunciar tu palabra
por los caminos de Galilea.

Luego les dijiste que dejando Galilea,
vayan a Samaria y también a Judea,
para anunciar tu palabra
por los camins del mundo.

martes, 11 de septiembre de 2007

¿Soy originario?

¿SOY ORIGINARIO?
Javier Baptista, S.J.
De España llegaron el sauce y el pino,
zanahoria y cebolla, lechuga, ¡y el trigo!,
nardo perfumado, coloridas rosas,
jazmin fragancioso y alegres claveles.

Con alegres cantos fueron recibidos
por molles y jarcas, chilijchis y tarcos.
Hicieron gran fiesta locotos y papas.
El maíz aplaudió con sus grandes hojas.

De España llegaron austeros olivos,
manzanas y peras y sonoras nueces.
Llegaron naranjas, limas y limones,
variados duraznos y uvas deliciosas.

Fueron recibidos por las chirimoyas.
Vestida de fiesta bailó la kantuta.
Dando grandes saltos llegaron las paltas,
tumbos y pacaes, yucas y guayabas.

De España llegaron el burro y la vaca,
hermosos caballos y blancas ovejas.
Los gatos, los perros, bien originarios,
tenían parientes llegados de España.

También los conejos tenían parientes.
Se hicieron amigas la llama y la oveja.
Cantaron a coro tiluchi y canario,
y todos sabían que Dios los amaba.

De España llegaron hombres y mujeres,
huyendo del hambre, buscando trabajo,
Con originarios se dieron de palos,
pateando y gritando: "¡Ellos son los malos!.

Los hombres peleaban. Nunca razonaban.
Buscaban razones para masacrarse.
No tenían tiempo para hacer preguntas
en sus corazones al Señor del cielo.

Sólo se acusaban y no perdonaban.
El que más gritaba: "¡Soy originario!,
nunca les hablaba ni en quechua ni aymara,
porque sólo hablaba la lengua opresora.

"¡Yo soy originario!", gritó un español,
"porque hablo quechua y también aymara.
Tengo ch'ulo y ch'uspa. Soy más boliviano
que cualquier mestizo que habla castellano".

Plantas y animales a Dios preguntaron:
"¿Yo soy extranjero? ¿Soy originario?
"Es pregunta absurda. Todos son hermanos.
Los aquí nacidos son originarios.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Los carnavales

LOS CARNAVALES

Javier Baptista, S.J.

Niños, jóvenes y viejos

comienzan el carnaval.

Los niños todos los años

saben que es una gran fiesta,

como todo cumpleaños,

como toda Navidad.



Para personas mayores

es tiempo de festejar,

alegres y divertidos,

la llegada del descanso,

gozando con los amigos,

como en todo carnaval.



Los niños, bien disfrazados,

de cauboyes o piratas,

payasos o pieles rojas,

se pasean por la plaza

para ser muy festejados

por amigos y parientes.



En las iglesias vacías,

las señoras muy beatas

rezan bien compungidas

por todos los pecadores

que en estos días y noches

serán grandes farreadores.



En el corso de las flores,

con mixtura y serpentinas,

en las calles y balcones,

en galerías y esquinas,

se amontonan los mirones

gozando del carnaval.



Aparece el primer carro.

Es Diana la cazadora

con sus muchas amazonas.

En el segundo carro

la reina de las flores

está digna y majestuosa,

rodeada de admiradores.



Aquel que viene es Neptuno

con las sirenas del mar.

Entra también Don Quijote,

montado en su Rocinante.

Lo acompaña Sancho Panza,

saludador y galante.



A eso del anochecer,

dominós y mascaritas

poco a poco van llenando

las salas y los salones.

A las nueve de la noche

aumentan los bailadores.



Llegó el lunes, llegó el martes.

Desde todos los balcones

la lluvia de los baldazos

moja a todos los peatones.

Atacan con manguerazos

los que están en los camiones.



En las calles hay combates

con globos y cascarones.

Se fueron los carnavales.

Quedan sólo los ancianos,

sumidos en sus recuerdos

de los tiempos ya pasados.

jueves, 30 de agosto de 2007

Por senderos de montaña

POR SENDEROS DE MONTAÑA
Javier Baptista, S.J.
Por senderos de montaña,
atravesando desiertos,
dejando atrás los poblados,
¿a dónde vas, campesino?

Yo voy a Copacabana,
siempre por este camino.
Llegaré con estas flores
mañana por la mañana.

He llegado ya, mamita.
Yo vengo con mis dolores,
a pedirte, Virgencita,
que me quites mis temores.

Yo vengo desde mis valles.
Yo vengo con mis pesares.
Sé que tienes en tus manos
el remedio de mis males.

miércoles, 18 de julio de 2007

Miguel Angel Buonarotti

Miguel Angel Buonarotti,
el genio de la escultura,
del color y la armonía,
un seis de marzo nació
en la ciudad de Capresa.

Amó el arte desde niño
y quiso ser un artista.
Se opusieron a la idea
los amigos y parientes,
y no pudo por entonces
satisfacer sus deseos.

Al cabo de algunos años,
el padre consintió al fin,
en mandar a Miguelín,
a casa de Ghirlandaio
en la ciudad de Florencia.

Trabajó allí con tesón
muchísimas esculturas,
causando la admiración
de Lorenzo y sus amigos.

Maravillado el Médicis
a su corte lo llevó.
Fue tratado por Lorenzo
como el mejor de sus hijos.
Allí su arte progresó
y mejoró su escultura.

La fama de Miguel Angel
a oídos del papa llegó,
y al instante lo llamó
a decorar la Sixtina.

Tuvo el artista en vida
muchísimos enemigos.
Entre los cuales estaba
un astuto cardenal
que mucho lo molestaba.

Miguel Angel, fastidiado,
pintando "El juicio final",
envió a dicho cardenal
a la sección del infierno.

Ya muy anciano murió
en la ciudad de los papas.
Dejó a la posteridad
belleza y grandiosidad.